jueves, 14 de octubre de 2010

Broken heart

Me he levantado "con el pie torcido" (y me he acordado de ti, Eva, por lo del otro día, jaja). Al final me lo torceré de verdad...

Sueño tanto que a veces me despierto cansada por las mañanas, con la mente llena de ideas y recuerdos de sueños, igual que una madeja de hilos revueltos que no se pueden desliar a no ser que decida cortarlos en pedacitos pequeños, corriendo el riesgo de que quizás nunca más pueda volver a unirlos y se vuelvan inservibles.

Como no sé por dónde empezar a organizar las ideas que tengo en mente (que hoy son muchas), he hecho un dibujo mientras tanto.



(No, no estoy deprimida, es que me he puesto a hacer un simple corazoncito con el ratón y al final me ha salido ese dibujo). :D

Estoy medio sonámbula, quizás necesito ahora mismo un café bien cargado y una ampolla de jalea real.

Hay un tema concreto que tengo en mente varios días: la casa de mis sueños.
No sé si habéis visto la película "El Secreto". Ahí hablan de "la casa de los sueños" y los tableros de visión de Assaraf. No tengo un tablero de visión, pero sí tengo en mente la casa de mis sueños.
No tengo dinero para conseguirla, lástima..., pero juego todas las semanas a la Primitiva, cualquier día me toca (esperanza que no falte).

Desde que era pequeña supe dónde y cómo me gustaría haber vivido, en "la casa ideal", que por cierto aún no está construida pero sé el lugar exacto donde me gustaría que hubiese estado.

En realidad la casa no importa tanto, importa con quién conviva. Y eso aún no lo sé, ¿conviviré con alguien?.

Además no me quejo, mi piso también está bien, debo agradecer lo que ya tengo, por supuesto. Lo más importante no es precisamente algo material...

2 comentarios:

Rogelio dijo...

Más vale vivir en una casa pequeña y llena de amor, que un palacio frio y vacio. Además ya se sabe, la vida es lo que nos ocurre mientras nos empeñamos en hacer otros planes.

atractiva1982 dijo...

Totalmente de acuerdo. ¿Conoces este poema de Rubén Darío?:

"La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?... Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, ni los cisnes unánimes en el lago de azur".

La princesa quiere amor y felicidad.