lunes, 18 de octubre de 2010

El verdadero valor de las cosas II

Continúo con el hilo del post anterior:

- ¿Y si cojo el billete y lo parto en 10 trozos?, date cuenta de que el billete sigue ahí, la única diferencia es que está dividido en 10 partes...



- En ese caso creo que el billete ya no tendría valor. En ninguna tienda aceptarían un billete cortado en trozos. Aunque quizás si llevas el billete al banco y dices que se te ha roto pueden comprobar que el billete es verdadero y en ese caso quizás sí recuperaría su valor.
- Entonces, ¿de qué depende el valor de las cosas?.
- Del valor que cada persona quiera darles, creo.
- Siguiendo con el ejemplo del billete, supón que hay un hombre que tiene mil billetes de 500 euros. ¿Qué valor crees que tienen esos billetes?.
- Ya entiendo, es una pregunta trampa. Esos billetes valdrían 500.000 euros a no ser que estén rotos en pedazos (en cuyo caso su valor dependería).
- Y si te digo que el hombre en cuestión está con los mil billetes de 500 euros en una isla desierta donde no hay tiendas y que además está perdido, aislado, enfermo, solo y casi muerto de hambre... ¿Cuánto vale ahora ese montón de billetes?.
- Comprendo. En ese caso los billetes no tendrían valor para él.

Esta meditación ha surgido porque me preguntaba por qué un papel (billete) puede llegar a valer más que una persona.

Si un diamante vale tanto, ¿cuánto valgo yo?. Es decir: ¿Cuánto pagarían por mí?.
No, no estoy en venta. No es eso lo que quiero decir...
El asunto es que me molesta que algunas personas den más valor a los diamantes que a las personas.
Algunos se gastan una fortuna en un diamante o en cualquier chorrada y luego ven a un pobre en la puerta de la iglesia y no le dan ni 50 céntimos. Ése era el asunto principal que yo quería comentar, me fui por las ramas.

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