viernes, 1 de octubre de 2010

Ni tú... ni nadie

Esta mañana me levanté y me miré en el espejo, y ostias, llevaba unas greñas...
Aún las llevo. Es de esos días que no tengo ni ganas de peinarme, pero estoy monísima siempre peinada o sin peinar. Autoestima que no me falte.
Me acordé de Alaska y estoy toda la mañana con la canción en mente.





"Haces muy mal en elevar mi tensión,
en aplastar mi ambición,
tú sigue así y ya verás.
Miro el reloj, es mucho más tarde que ayer,
te esperaría otra vez,
y no lo haré, no lo haré.
¿Dónde está nuestro error sin solución?
¿Fuiste tú el culpable o lo fui yo?
Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme.
Mil campanas suenan en mi corazón,
qué difícil es pedir perdón,
ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme.
Vete de aquí, no me supiste entender,
yo sólo pienso en tu piel,
no es necesario mentir.
Qué fácil es atormentarse después,
pero sobreviviré
...(eeeeeeé, buscaré un hogar), como cantó Mónica Naranjo...
sé que podré, sobreviviré.
¿Dónde está nuestro error sin solución?
¿Fuiste tú el culpable o lo fui yo?
Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme.
Mil campanas suenan en mi corazón,
qué difícil es pedir perdón,
ni tú ni nadie, nadie puede cambiarme.
Mil campanas suenan en mi corazón,
qué difícil es pedir perdón,
ni tú ni nadie, nadie puede cambiarme.
¿Dónde está nuestro error sin solución?
¿Fuiste tú el culpable o lo fui yo?
Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme.
Mil campanas suenan en mi corazón,
qué difícil es pedir perdón,
ni tú ni nadie, nadie puede cambiarme".


Dedicado al chico del ascensor, quien quiera que sea (ni siquiera le vi la cara..). Incambiable soy. Y sigo aquí con la cancioncita de Alaska. Me parezco a mi prima segunda, la que se fue a Barcelona con los heavies (hola Mari, si alguna vez lees esto). No, no me parezco... A ver si consigo trabajo y dejo de estar por ahí yo sola en casa, quiero un trabajo, pero trabajo fijo por oposición, que está la cosa muy jodida ahora...

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