viernes, 15 de octubre de 2010

No te conozco pero sé cómo eres

Esta mañana he ido a pasear al perro por Cartagena, cerca de mi piso. Normalmente cuando salgo miro indirectamente a la gente que hay a mi alrededor.
"Indirectamente" significa que no les miro a los ojos, les miro de reojo, o de lejos. A veces incluso les miro desde la ventana de mi piso.

Me gusta imaginar quiénes son, a qué se dedican, hacia dónde se dirigen, cuáles serán sus preocupaciones en la vida, qué tipo de vida viven...
Parece mentira pero por el simple hecho de mirar a una persona de lejos creo que podemos saber mucho acerca de su personalidad o su estado anímico, por ejemplo:

Observando el tipo de ropa que lleva.

Si veo a un hombre que lleva traje de chaqueta y corbata y va caminando deprisa a primera hora de la mañana pienso que lo más probable es que vaya a trabajar a un sitio "pijo" donde le exigen que lleve esa ropa "para dar imagen de"...

Si veo a varios chicos que pasan por mi lado con prisa, con carpetas y libros, lo más probable es que se dirijan a la Universidad que hay por aquí cerca.

Sí veo a una señora con ropa de deporte que va caminando por los alrededores, pienso que probablemente se dirige al gimnasio de mujeres.

Si veo a una chica que lleva un vestido blanco de novia pienso que... Obvio, va a casarse al juzgado que hay enfrente.

Observando su modo de caminar:

Por ejemplo supongamos que hay un hombre alrededor, me fijo discretamente. Aparte de la ropa que lleve, me fijo en su modo de caminar. Si va caminando deprisa, erguido, con la cabeza alta..., pienso que esa persona tiene energía, vitalidad. Si por el contrario va caminando despacio, chepado, mirando al suelo y con las manos en los bolsillos, pienso que ese hombre no tiene energía, está triste, deprimido, probablemente no tenga empleo ni una familia ni amigos que le animen...

Observando su actitud:

Veo a una madre con un hijo muy pequeño, por ejemplo. El hijo, que apenas se tiene en pie, va delante a varios metros de la madre. La madre va distraída hablando con las amigas. Al hijo casi le atropella un coche. Normal porque el pobre nene no sabe ni por dónde va. Pues pienso: mala madre, descuidada, no advierte el peligro...

Veo a otros niños haciendo grafitis en las paredes y destrozando el mobiliario urbano, y pienso: estos niños están mal educados, no entienden, no respetan...

Etc, etc... (Otro día seguiré, que me enrollo mucho). :D

Así que puedo intuir muchas cosas acerca de una persona, aunque no haya tenido trato directo con esa persona.

Y de pronto esta mañana mientras iba por la calle con el perro observando indirectamente a la gente, me he dado cuenta de lo siguiente:

La gente también puede verme a mí (a no ser que sean ciegos, en cuyo caso sólo podrían sentir mi presencia). ¿Y qué pensará de mí la gente? (no es que me importe, pero por curiosidad, ¿qué pensarán de mí?). ¿Se molestarán en intentar averiguar qué es de mi vida, a qué me dedico, qué inquietudes tengo?.
¿O les doy absolutamente igual?.

2 comentarios:

Garcibáñez dijo...

Hola atractiva. Dije que no iba a escribir comentarios en blogs de otros, pero ya ves. Como bién sabrás muchas veces actuamos de espejo para los demás, es decir que lo que ven ellos en ti, tiene mucho de ellos mismos. Tenemos incluso un lado oscuro donde está todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, lo que Jung denominó como "la sombra" y que proyectamos con mucha facilidad. Te recomiendo un libro sobre el tema: "Encuentro con la sombra" (varios autores; editorial Kairós).
Saludos.

atractiva1982 dijo...

Hola, gracias por tu comentario.
Apunto el título del libro para comprarlo cuando pueda, me encantan esos temas.
Saludos. :)