lunes, 15 de noviembre de 2010

La importancia del peso

Estos días pasados he estado con un resfriado fuerte, dolor de cabeza, dolor de espalda…
Me dolían hasta las costillas por haber estornudado tantas veces.
Hoy estoy mejor.

Mi madre que es tan buena, simpática y sobre todo "graciosa", el día de mi cumpleaños me compró una tarta de chocolate y todo tipo de pasteles dulces y salados. Desde entonces he estado comiendo gran cantidad de chocolate, trufas, helados, caramelos, azúcar, leche condensada, empanadillas y demás productos altamente peligrosos (por su alto contenido de grasas y kilocalorías).

Además estuve comiendo en exceso desde antes de mi cumpleaños, ¿quizás para suplir otras carencias?. ¿Por aburrimiento?, podría ser, también.

Las imprudencias se pagan y esta noche he tenido un disgusto.

Hacía aproximadamente un mes que no me pesaba. Esta noche he subido a la báscula y resulta que he engordado seis kilos desde la última vez que me pesé.
Yo misma no me di cuenta de que había engordado, porque la ropa, extrañamente, me queda igual que antes.
Me pongo los mismos vaqueros y no parezco una morcilla, es todo correcto.

He ahí la importancia del peso (me refiero a la báscula).
La importancia de pesarse.


Si me hubiese pesado todos los días, me habría dado cuenta enseguida de mi aumento de peso, no seis kilos después.
Aún tengo que dar gracias de que "sólo" he engordado seis kilos y sigo dentro de mi "peso ideal", aunque ahora estoy casi en el límite. A dos kilos del sobrepeso.

Mañana empezaré una dieta y ejercicio (Dios mediante).
Además tengo que reanudar mis sesiones de yoga con Alejandro Maldonado, en DVD.
(En DVD, sí, ya quisiera yo que me acompañase Alex haciendo yoga en persona).

Ya os contaré más.
Os doy permiso para criticarme si no cumplo con lo establecido.

2 comentarios:

dayer dijo...

Ten cuidado de superar el límite que tu seguidor Pérez-Reverte ya escribió hace tiempo algún artículo criticando a las que van embutidas en la ropa.

atractiva1982 dijo...

Miedo me da. A ver si me critica a mí también y me da un trauma para toda la vida. ;)
Esta mañana he empezado el régimen. Es simplemente comida sana (adiós dulces) y ejercicio, que últimamente lo tengo abandonado.
De aquí a unas semanas pierdo lo que me sobra, antes de que vaya don Arturo a criticarme... :\